Vanguardias Históricas: breve análisis

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Dario Sacco. 2003

 

Esquema de la institución arte

¿ Como podemos hacer una critica a la institución arte, si no miramos lo que esta por detrás ?

¿ Estamos seguros de lo que admiramos cuando.......... "miramos" arte ?

Estas preguntas nunca tomarían tanta importancia en la historia de la creación humana como la que generó en las primeras décadas del siglo 20. La operación de Marcel Duchamp (artista francés, 1887-1968, uno de los principales exponentes de las vanguardias de principio de siglo) en el año 1917 instala esta problemática, y comienza a partir de allí, toda una serie de trabajos y obras destinadas a provocar, en mayor o menor medida, la critica a la institución -supuestamente intocable- del arte.

En primer lugar vamos a ver porqué es tan importante la noción de institución arte, para luego poder comprender el quiebre introducido por las acciones de artistas de vanguardia como Duchamp y sus contemporáneos y así comenzar a entender las consecuencias futuras.

El proceso de creación humana conlleva una parte importante de subjetividad del individuo creador, casi diría que es lo principal por tratarse consciente o inconscientemente de una necesidad de plasmar de forma creativa y original, procesos internos que tienen que ver con la particular forma que cada uno tiene de pararse ante el mundo, de relacionarse con los demás y de transmitir de alguna manera valores que para el le son importantes. De esta manera el individuo inter-actua con la cultura en la que esta inserto, tratando de aportar un mensaje para si y para los demás miembros que participan de ella.

Ahora bien, con esta primera descripción podríamos ir infiriendo que el individuo creador caracterizado aquí, parece no ser necesariamente un "ser" especial, ni una persona dotada de saberes imposibles de alcanzar, sino mas bien un participante social, quizás con un nivel elevado de sensibilidad, pero fruto de un trabajo interno, y de una dedicación sobre un objetivo determinado. Veamos entonces,cuales son los conceptos utilizados para la valuación del trabajo de este individuo creador.

Para que una situación, u objeto o alguna otra manifestación humana pueda considerarse creativa, original o inclusive reveladora, debe de existir previamente una condición inicial con la cual pueda ser contrastada. Por otro lado debe existir un acuerdo tácito que nos permita saber de que estamos hablando cuando nos referimos a un hecho creativo, cuales son los parámetros por los cuales definimos a "esto"o "aquello" mas o menos original, cual es el limite para definir hasta donde se extiende la originalidad y donde se encuentra el punto en donde algo original deja de serlo o viceversa.

Por citar un ejemplo, una pieza musical hecha con sonidos de la naturaleza, no podría ser creativa si solo existieran los sonidos de la naturaleza, o mejor dicho, seria todo lo creativa posible dentro del marco mismo de los sonidos "creados" por la naturaleza. Entonces, si la comparamos ahora con otra pieza construida con elementos que se encuentran fuera de este marco regulatorio de sonidos, ambas tomarían ahora una dimensión desconocida hasta el momento, por consiguiente los parámetros por los cuales definíamos creatividad y originalidad, están regidos ahora por nuevas leyes. Por otro lado diríamos sobre los mismos conceptos de originalidad y creatividad, que esta obra es original o no, creativa o no, porque sabemos previamente, (y acordamos), que es posible y está aceptado la construcción de piezas musicales con extractos de sonidos provenientes de la naturaleza. A partir de ese momento se comienza a realizar un juicio de valor sobre lo que se considera aceptado como la mejor forma de combinación de ese tipo de estructura sonora. A partir de allí se incorporan los términos de originalidad y creatividad actuantes sobre este punto especifico. Vamos observando como el fenómeno artístico, y lo que comúnmente denominamos obra de arte, está regido por una serie de características y de factores de análisis que encuadran y delimitan la forma en que esa obra es observada. El nivel necesario para alcanzar justamente el status de obra, esta dado por la capacidad de juicio que se posee sobre ella, y así, la obra ya declarada, puede ser habilitada para la critica, pero ya no perderá su capacidad como tal, desde ahora puede ser juzgada, admirada y hasta destruida, pero una vez que fue incorporada por el medio, ya no es discutible su condición.

Lo que denominamos al principio del texto como institución arte, trabaja sobre la base de esta operatoria. La acreditación y otorgamiento de status artístico esta dado, -por decirlo de alguna manera- por un acuerdo entre partes, sobre lo que previamente analizamos que puede estar habilitado para ser juzgado. El individuo creador es considerado artista cuando presenta en el espacio correspondiente, una manifestación de su ser interior que concuerda con las condiciones propuestas para el análisis. Por otro lado el ciclo artístico cierra cuando el observador de este fenómeno (publico, usuario en terminos contemporáneos), comprende y comparte que eso que está observando pertenece al terreno de las acciones habilitadas y lo puede juzgar con las mismas características que las que poseen los demás elementos de la cadena artística : sujeto >>>>>>>> objeto >>>>>>>> publico.

Analizado este punto, podemos volver al principio y preguntarnos ahora con base en esta descripción: ¿estamos nuevamente seguros de lo que admiramos cuando "miramos" arte ? Cuando Marcel Duchamp (el sujeto creador), instala en el espacio habilitado el urinario seriado sacado de cualquier baño publico y lo firma como R. Mutt, este objeto, y mas profundamente esta acción de su ser interior, por primera vez no concuerda con las condiciones propuestas para el análisis,(las condiciones de las que hablábamos anteriormente). Por primera vez queda al descubierto todo el proceso descripto, y la forma de acción de la institución queda a la vista. Duchamp declara obra de arte a un objeto cualquiera, de producción en serie, y sacado de cualquier lugar y nos dice ahora: "ESTO ES ARTE".

El factor mas importante en esta operación, es que Duchamp quita el elemento por excelencia que esta presente en la cadena de sentido artística: EL OBJETO. Por consiguiente (nos dice en esta acción) que si alguien otorga por su cuenta sentido a un objeto cualquiera declarándolo obra de arte, entonces queda al descubierto que es necesario pertenecer a un circuito de saberes especiales, y acuerdos previos para que una obra sea considerada como tal. ¿Por que? Porque si no tendríamos que considerar que un urinario firmado posee el mismo valor artístico que cualquiera de las obras consagradas y aceptadas hasta el momento. Duchamp introduce así el concepto de readymade,(idea de objeto hecho por una entidad anónima, seriado, sin reconocimiento de autor, que carece en principio de entidad artística). El urinario utilizado por el, en tanto objeto readymade, nos dice que este elemento serial, igual a muchos otros de su clase, de producción en serie, toma valor artístico al ser declarado obra de arte, (firmado). Entonces aquí se ve, o por lo menos esto nos permite ver, que la obra artística fundamental es el hecho en si de la declaración misma de este objeto como obra de arte, y esto es lo que diferencia a este elemento de sus pares. Con esta acción, histórica quizás, Duchamp deja al desnudo todo el sistema artístico reinante e instala la critica a la institución arte, por medio de esta vemos que: si existe una esencia artística, esta está dada por el condicionamiento del entorno en donde se desarrolla.

 

Vanguardia

Todo el análisis hecho hasta aquí, nos sirve para poder comprender porqué el fenómeno al que se denominó vanguardia, tomo un papel importantisimo en la escena artística predominante previa a la primera guerra mundial y en el periodo de entre guerras, hasta el año 1945. Aproximadamente durante 1910, (siete años antes de la acción de Duchamp), se comienza a gestar en Europa, mas precisamente en Italia, un clima de incorformidad con las formas tradicionales de la creación, en estas, las obras poseían un alto porcentaje de trabajo pictórico, con un muy alto nivel de tecnicismo y de dedicación personal, en donde la experimentación pasaba por la desfiguración de la forma de la representación. Solamente cabe recordar al quizás mayor exponente de este periodo que fue Pablo Picasso. Picasso llevó el cubismo casi al extremo de la abstracción de la forma y marcó el limite para la fragmentación de la representación. El sistema artístico reinante estaba marcado por un fuerte sesgo tecnicista, los artistas trabajaban en su introspección tratando de revolucionar al máximo las posibilidades de la representación pictórica; sin embargo, de alguna manera, el trabajo estaba delimitado por los extremos mismos del marco del cuadro al cual se intentaba revolucionar. Mas profundamente, no solo se estaba dentro de los limites del cuadro, también se estaba inserto dentro del marco regulatorio en donde se desarrollaban las obras, este era el propio sistema artístico reinante, con la pequeña diferencia, que a este ultimo no se lo intentaba revolucionar. Los movimientos de vanguardia surgidos hasta el año 45: Futurismo, Dadaismo, Surrealismo, Bauhaus, accionaron específicamente sobre este ultimo punto, ya no era importante ver hasta donde se conseguía "estirar" de alguna manera los limites de la pintura, ni cuan mas original podía ser el uso de los materiales de trabajo, ni mucho menos si el mensaje de la obra pictórica o del artista llegarían a provocar profundos cambios culturales.

La idea principal movilizadora que diera origen a este movimiento sociocultural (vanguardia), trató sobre una profunda autocrítica de los actores que participaron en este movimiento, y sobre los valores que estaban presentes en la sociedad de entonces. Estos valores, como la noción de belleza, de obra, de hombre creador, comenzaron a ser cuestionados y puestos en duda, mas ampliamente, las nociones cuestionadas y los valores que estarían ahora en observación tenían que ver con una mirada critica y profundamente transformadora de la sociedad en su conjunto. Los vanguardistas criticaban desde su óptica, (óptica abiertamente violenta y en apariencia sin sentido como en las primeras expresiones surgidas de futurismo y dadaismo), todas las relaciones y acciones presentes en la sociedad burguesa de pre-guerra. A saber: La forma en que la sociedad se relacionaba con el capital económico, la forma en que luchaba para mantener sistemas conservadores,(en este punto cabe destacar la cita en el primer manifiesto futurista del año 1909, a la pesada carga de tradición conservadora legada del Imperio Romano en la Italia del 1900, recordemos que la primera expresión vanguardista surgió en este país), por ultimo y quizás lo mas importante y criticado por los vanguardistas es la manera como esta sociedad generaba sectores de elite artísticos, en donde el resto de la comunidad no tenia acceso ni competencia alguna. Estos sectores compartían el conjunto de saberes y acuerdos a los que hicimos referencia en la primera parte de este trabajo, y pertenecían al esquema analizado: sujeto >>>>>>> objeto >>>>>> publico. Los vanguardistas criticaban tajantemente el hecho de que la acción de este sistema imperante en el arte, alejaba las obras y las manifestaciones artísticas de la praxis vital de la sociedad. (podría decirse aquí: un arte para algunos pocos entendidos).

Me gustaría citar aquí uno de los puntos importantes del primer manifiesto futurista (F.T. Marinetti 1909), en donde se hace una referencia a la belleza y al carácter agresivo y transformador del orden propuesto por estos primeros vanguardistas.

 

Punto número 7 del manifiesto:

"Ya no hay belleza si no es en la lucha. Ninguna obra que no tenga un carácter agresivo puede ser una obra de arte. La poesía debe concebirse como un violento asalto contra las fuerzas desconocidas, para obligarlas a arrodillarse ante el hombre".

 

Es evidente, como aquí, el mensaje propuesto por los futuristas, pero también por los demás movimientos de vanguardia, aleja toda posibilidad de duda acerca de cómo considerar los hechos artísticos. Los futuristas nos dicen: "a partir de este momento se termino el tiempo de "pactar" con la sociedad burguesa del arte, ya no se buscará mas el intento tibio de cambiar el orden de las cosas desde la antigua forma de entender el arte, a partir de aquí, solo por medio de la destrucción violenta de todo pasado, se logrará acceder a un modelo nuevo de sociedad". Este tipo de afirmación categórica, que no deja lugar para la reflexión, es quizás un rasgo definitorio de la base sobre la cual poder entender el fenómeno de las vanguardias, en ellas, el carácter destructor de toda manifestación pasada, se une con este hecho de la afirmación autodefinitoria de una postura ante la sociedad. Las palabras-símbolo que afirman "yo soy" son seguramente el ejemplo claro del trasfondo metodológico con las que operaron todas las vanguardias. El hecho de plantear "yo soy", "nosotros somos", quiere significar que: "a partir de ahora, lo nuevo, antes nada". Esta forma funcionó, como es de suponer, no solo para subvertir el orden que reinaba en el pasado burgués, al cual se criticaba, sino también actuó entre los distintos movimientos vanguardistas. Justamente este fenómeno, y esta característica beligerante de acción y de mirada de los hechos, solo admite un solo esquema de valores por vez, el ultimo movimiento es el que posee las mejores condiciones para el futuro y para generar los cambios profundos y necesarios, y, como vimos: "antes nada", aunque lo que haya existido antes sea alguna otra manifestación vanguardista.

En el próximo punto vamos a ver como, al avanzar los años dentro del periodo analizado (1900-1945), las expresiones vanguardistas surgidas iban tomando distintas ramas de acción, y como estas se relacionaban con el entorno social en donde surgían.

Período: Entre Guerras

Es conveniente en este momento del análisis, ver detenidamente este período denominado de entre guerras, en donde surgieron algunos otros movimientos vanguardistas. Estos se relacionaron con el entorno de una forma menos violenta que sus "compañeros" de los primeros años del siglo, de todas maneras no se perdía el carácter cuestionador por el cual poder dejar un mensaje para la conexión del hombre con su entorno social. (praxis vital).

Aproximadamente en los años 20, durante el lapso entre la primera y la segunda guerra mundial, existieron algunos movimientos artísticos denominados positivistas. Podemos nombrar aquí al Surrealismo y la idea de lo inconsciente, de lo onírico, que surgió en Francia y por otro lado, en Zurich, nacía lo que se conoció como Bauhaus y la incorporación del racionalismo y del diseño, nunca usados en las obras de arte. Estas vanguardias trabajaron la critica al sistema, -se puede decir la misma critica que la encarada por las anteriores expresiones- desde la óptica de la construcción de obra (Bauhaus), y desde la mirada hacia un ser interior (idea de inconsciente, Surrealismo). Básicamente estas expresiones poseían una línea claramente positiva sobre la posibilidad de aportar un elemento para el cambio. Vemos aquí,renacer nuevamente, pero muy de a poco, la idea de construcción de obra artística que remite nuevamente al momento de creación presente antes del surgimiento de las vanguardias, de hecho a este periodo se lo denomino "Vuelta al orden". Nos encontramos entonces, frente a una aparente contradicción, si pensamos en todo lo analizado y si vemos que estos movimientos son también vanguardistas, podemos pensar que la vuelta a la construcción de un objeto-arte, hace desacreditar el trabajo y los cambios que estas vanguardias introdujeron en la historia. Lo cierto es que estas expresiones estaban realmente muy lejos de retornar al viejo sistema del arte burgués, lo realmente transformador de estas ultimas vanguardias es la idea que subyace por debajo de las construcciones de objetos artísticos: estos movimientos buscaban una unión definitiva del arte con la vida, con la praxis vital de la sociedad, generando objetos de diseño de uso común, no para ser admirados en el espacio habilitado, sino para lograr llevar la belleza -esa la cual persiguieron todos en definitiva- a la sociedad. Por otro lado, el surrealismo retomaba la línea pictórica y la concepción de trabajo dentro del marco (algunos exponentes de este momento fueron Dali, Miro, Magritte), pero finalmente, estos trabajos ya no pertenecían, ni podían ser encasillados en la otrora forma de manifestación de la pintura pre-vanguardista. El mensaje aquí era totalmente distinto, de introspección del artista, sin duda, pero nos decía que: "buscando en nuestro inconsciente, podremos lograr un acercamiento a la belleza buscada" y llegar a una posible solución de los conflictos".

Es evidente como en este caso se comenzaba a indagar en otros campos antes inexplorados por parte del sujeto artista, buceando dentro de la propia conducta humana, nuestra psiquis y la idea de un yo interior que guía nuestras acciones. Esta concepción a gran escala nos habla de un intento positivo de encuentro entre la belleza buscada, en tanto objeto arte, y la utopía de alcanzar la posibilidad de bienestar para una sociedad.

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